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El líder se marcha

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Ancelotti ha cumplido el plan y se la va a jugar en Europa con la red de la Liga bien asegurada.

Tras una muestra de apoyo a Ucrania, el partido se comenzó con un prometedor quiebro en carrera de Rodrygo, una de las novedades. Sin copa el miércoles, el equipo salió fresco, con otro aire. Jugar un solo partido por semana es como dormir 8 horas. Cuando solo hay 3 días de descanso el futbol es ojeroso. Esto se apreciaba en la presión del Madrid, a lo que asimismo asistía Camavinga, la otra novedad, que debería aprovechar esos noventa minutos para adquirir la experiencia que Ancelotti le ha ido regateando a lo largo de meses.

Los buenos propósitos iniciales quedaron en nada cuando Carvajal se debió enfrentar a Oyarzabal y después a Silva, al que hizo un penalti claro. Marcó el primero. Pensando en Mbappé era un mal presagio. Era más bien alarmante, mas hay que ver el lado bueno de las cosas, y el 0-1 le ponía al Madrid un ensayo general idóneo para el PSG.

La presión es como ir al gimnasio en el primer mes del año. Empiezan diez con muchas ganas, mas se marchan descolgando unos y otros hasta la desolación y la blandura. Además, la Real salía bien a la contra y defendía con entereza. El futbol del Madrid iba cogiendo ese punto de aburrimiento que no solucionan las pipas. Benzema, viéndolo espeso, bajaba a por la pelota, como sherpa de sí, para escalar solo la jugada. En las salidas de la Real había asimismo algo ‘preparisino’: Merino y Silva procuraban realmente bien a los puntas, y esto hacía meditar en Messi y Neymar asistiendo a Mbappé ( más escalofríos). En el alambre, estaba y va a estar Militao. El ataque del Madrid se edifica con 2 triángulos que conforman el lateral, el interior y el extremo de cada lado, y que son como las escápulas del equipo. El de la derecha prosperaba más que el de la izquierda. Vinicius comenzó a carburar a la altura de la media hora y desde ahí arrancó el Madrid. En el treinta y seis hubo un buen pase de Modric sin rematador y en el cuarenta, un tiro lejano de Camavinga, potente, seco y agraciado, por el hecho de que dio en Illarramendi, supuso el empate del Madrid. El jugador, al que se le ve algo perdido, tiene estas cosas, estos destellos que son como brillos por los que se intuye que tras la piedra hay metal bello. Al minuto siguiente, hurtó muy arriba y asistió a Benzema, que marcó un tanto que no subió por un fuera de juego nasal

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El Madrid estaba volcado y Modric, ya muy entonado, marcó de forma inmediata otro tanto desde fuera, un enorme zurdazo dirigido al ángulo tras gambeteo a costa de Silva, que tampoco es que sea un defensor checheno.

El Madrid había dado la vuelta al partido en 5 minutos ya antes del descanso. Había sido un instante europeo, preliminar, con esa electricidad característica del Madrid. La energía del Madrid es así: limpia, blanca, renovable, y un tanto incomprensible (y no depende de Rusia).

La mejor versión
La segunda parte comenzó con el Madrid dando la mejor versión de sí, cuando birla pronto y puede hacer contragolpes breves, muy, muy rápidos. El partido proseguía igual. La Real no subía las líneas, no reconquistaba el balón.

Era interesante ver a Camavinga, que hace un ‘interior’ muy diferente al de Kroos. Él dobla a Vinicius, se transforma en un extremo auxiliar, Alaba adquiere más relevancia en el pase y Modric centraliza la creación. Esto sube al equipo de forma natural, lo eleva, lo clava más alto. El juego se fue enredando un tanto, entrando en una de esas fases confusas en las que se resuelve el mando del partido. La Real deseaba hacer algo más, el Madrid vacilaba si regresar al viejo vicio del ‘bloque bajo’. Pero con esa nebulosa terminó Vinicius en una jugada de habilidad que provocó el penalti, otro tanto de Benzema que debería contar como asistencia del extremo. Los penaltis provocados deberían computar de esta manera por el hecho de que ¿qué mejor asistencia hay? Empezaron los cambios y Asensio marcó como llegador en su primer toque en el campo, y no era un detalle menor por el hecho de que Rodrygo había hecho un buen partido en su situación.Los últimos minutos fueron un trámite.

El líder se marcha. Ancelotti ha cumplido un plan. Se la juega en Europa con la red de la Liga bien asegurada.

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